Categorías

En la actualidad, una de las patologías que está más en auge es el BRUXISMO o apretamiento dental (con o sin degaste dental). El Bruxismo puede ir o no acompañado del SÍNDROME DE DOLOR / DISFUNCIÓN TEMPOROMANDIBULAR O CRANEOMANDIBULAR, entidad patológica relacionada con:
– Problemas funcionales de la articulación temporo-mandibular (ATM)
– y/o de los músculos masticatorios
– o patologías propias de la ATM

El plan terapéutico de estas entidades puede ramificarse en varias especialidades, siendo la terapia multidisciplinaria la terapia de elección, ya que nos permite abordar esta patología desde diferentes disciplinas.

Desde que Costen describió este síndrome, las FÉRULAS OCLUSALES O PLACAS DE DESCARGA han sido claves en el plan de tratamiento, no obstante, el tipo de férula y las diversas formas de tratamiento siguen siendo temas de controversia entre la comunidad científica.

Siguiendo las enseñanzas del Dr Jaime Murtra Ferre, y a su vez, las del Dr Carl Wirth, la boca y el conjunto de órganos relacionados forman el Sistema Estomatognático, compuesto por estructuras como los dientes, huesos, músculos, mucosas, articulaciones, nervios, vasos sanguíneos y linfáticos, glándulas salivares, sistema inmunológico…(etc.) que se encargan de realizar las funciones de la masticación, deglución, fonación, respiración y gusto.

En el cuerpo humano, todos los órganos trabajan en equipo coordinándose para realizar las acciones diarias para la supervivencia y la actividad diaria o deportiva. Sería un error concebir la mandíbula o los dientes como entidades aisladas.

De esta manera, podemos entender que a veces un dolor o síntoma localizado en la mandíbula o en un diente puede tratarse en boca, aunque el origen del problema esté en otra zona más alejada del cuerpo, como podría ser de origen muscular, óseo, vertebral o neuronal. Existen muchos tipos de dolor: el dolor miofascial, dolor neuropático, puntos gatillo, dolor articular, dolor irradiado o diferido, dolor muscular, dolor dental… Por ello es muy importante establecer un diagnóstico y manejo de los distintos Desórdenes TemporoMandibulares.

La FÉRULA DE DESCARGA es la herramienta principal para el diagnóstico y/o tratamiento de estas patologías.

La férula de descarga tanto puede usarse para establecer un diagnóstico, como también puede ser el eje principal del plan de tratamiento. Por ello, los dentistas debemos estar muy atentos cuando entregamos una férula de descarga, y entender con qué fin la estamos usando: diagnóstico o tratamiento curativo o tratamiento paliativo. Y el ajuste de la férula y las distintas visitas de control con el paciente son claves para establecer esta diferencia y poder valorar futuras y distintas necesidades de tratamiento: fisioterapia, osteopatía, interconsulta con neurólogo, cirujano maxilofacial, ortodoncia, logopedia, tratamiento dental…

Existen muchos tipos de férulas de descarga: férula estabilizadora, férula de Michigan, férula de reposición anterior M.O.R.A. (mandibular anterior, repositioning splint), férula pivotante, férula de hawley modificada, férula de Lois, férula de planas con pistas de rodamiento, férula miocéntrica mediante el TENS, férula blanda, aparatología de Long, férula de Wirth…

Entre todo este maremágnum de férulas, la bibliografía y la evidencia científica han demostrado que las férulas sirven, pero no han podido demostrar que un tipo de férula sea superior a otro. El método científico falla cuando existen patologías donde hay muchísimas variables a considerar y muchísimas diferencias entre pacientes. Es muy difícil recolectar datos objetivables que nos lleven a establecer diferencias estadísticamente significativas entre un tipo de férula u otro. Por ello, al profesional sólo le queda guiarse por los datos observacionales que la práctica clínica diaria nos brinda.

Y siguiendo estos datos, y con todas las enseñanzas de maestros de universidad y cursos, en mi opinión, es muy importante determinar el EJE DE BISAGRA de la articulación temporomandibular. Cuando abrimos la mandíbula, en los primeros centímetros de apertura los cóndilos de la articulación temporomandibular rotan con un eje de bisagra parecido a cuando abrimos una puerta. Este eje de bisagra de la articulación es un eje neutro, llamado también “Punto Cero”, y entenderíamos que es el eje de movimiento fisiológico, que sólo se da en ausencia de patología y en posición de relajamiento muscular.

Si a través de la férula de descarga conseguimos encontrar este punto cero o eje de bisagra, y hacer la férula en el MISMO PLANO que este eje, conseguiremos eliminar el estrés muscular y por lo tanto relajar la musculatura implicada en este movimiento de apertura mandibular.

A partir de aquí podremos valorar si una vez conseguida esta posición, el paciente nota mejoras a sus síntomas, y si es así, haría falta estudiar cuáles son los factores que alteran este eje de bisagra y establecer qué cambios hay que realizar para no distorsionar el punto cero o plano oclusal ideal de este paciente.

La famosa férula de descarga es indispensable para encontrar esta posición mandibular de relax articular y muscular, y desde ahí, podemos diagnosticar, tratar y estabilizar la mandíbula en la posición óptima donde el paciente nota una mejoría real de su problemática.

Por otro lado, en los casos de desgaste y bruxismo dental, la férula confiere protección a los dientes y un aumento de dimensión vertical que ayuda a elongar y estirar todas las estructuras hiperestimuladas o contraídas.

De nada sirve una férula de descarga que aprieta, molesta y acaba olvidada en un cajón. Tampoco se entiende “una mandíbula relajada” en un “cuerpo lleno de tensión”. Por eso, es importante destacar otra vez, la importancia de la interconsulta con los distintos profesionales anteriormente mencionados.

En este tipo de patologías, el paciente realmente es EL GUÍA del profesional, y nosotros debemos estar muy atentos a los signos y síntomas que el paciente refiere para poder realmente inducir una mejora y conseguir resultados objetivables en su día a día.